Marc Lozano y Jesús Gallardo superan los 2.400 km del Uniraid 2025 en un Citroën Saxo del 2001
Marc Lozano Trigo, de Moncada, y Jesús Gallardo Peydro Chumete, de Vinaròs, han logrado completar con éxito el Uniraid 2025, una de las pruebas de resistencia más exigentes para estudiantes universitarios.
A bordo de su Citroën Saxo del 2001, recorrieron las rutas del legendario Dakar en el desierto del Sáhara, enfrentándose a condiciones extremas y superando numerosos desafíos mecánicos y personales.
Más allá del reto deportivo, el equipo Garbi Raiders, nombre que surge de su pasión por el motor y el rali que se celebra en este monte de la Calderona, cumplió con su misión solidaria, entregando material escolar y sanitario a comunidades locales.

Un gran reto sobre ruedas
El origen de esta aventura se remonta a la edición anterior del Uniraid, cuando Jesús descubrió la competición a través de redes sociales y convenció a Marc para embarcarse en el desafío.
«Desde el primer momento tuvimos claro que queríamos participar costase lo que costase», recuerdan.
El trayecto no estuvo exento de dificultades
El momento más complicado llegó en la tercera etapa, cuando comenzaron a perder agua del circuito de refrigeración del motor debido a un manguito roto. «Nos dimos cuenta de que la fuga era grave cuando ya casi no nos quedaba agua ni para beber», explican.
Afortunadamente, un equipo portugués les ayudó a improvisar una reparación que sorprendentemente resistió hasta su regreso a Moncada.

Anécdotas no les faltan
Uno de los momentos más especiales sucedió cuando, en plena desesperación por encontrar agua en el desierto, dieron con una supuesta tienda en Google Maps que resultó ser una vivienda particular en una pequeña aldea.
«El dueño nos atendió con su familia y nos llenó varias garrafas con agua de su pozo. La hospitalidad de la gente local nos ha marcado», cuentan.
La preparación, clave para cumplir el reto
El coche, preparado por ellos mismos con ayuda de patrocinadores y talleres de Vinaròs, respondió bien durante toda la prueba.
«No hemos tenido que recurrir a la asistencia mecánica, solo hicimos pequeñas reparaciones en campamento», comentan orgullosos.
Sin embargo, destacan que una buena preparación es clave: «La diferencia entre terminar conduciendo o en grúa está en los detalles».

Siempre con un objetivo solidario
La parte más gratificante del Uniraid, según los Garbi Raiders, fue la entrega del material solidario.
«Las chaquetas donadas y el material sanitario de Orto Roca fueron recibidos con mucha alegría. Nos hizo reflexionar sobre cómo algo tan cotidiano para nosotros puede marcar una gran diferencia en la vida de otros», destacan.
Con la satisfacción del deber cumplido, Marc y Jesús ya piensan en futuros desafíos. «Uniraid ha sido una experiencia inolvidable. No sabemos si repetiremos aquí o en otra competición, pero seguro que esta no ha sido la última», afirman.
Su consejo para futuros participantes es claro: «Que preparen bien el coche, aprendan mecánica básica y tengan claro que en el desierto hay que saber arreglárselas sin Google ni asistencia».

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