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¿Una hinchazón que molesta? El intestino habla más de lo que crees

Desde NutraClinic, aportan las claves para comprender qué hay detrás de la hinchazón y cómo recuperar el equilibrio digestivo desde la raíz

Terminar de comer y sentir hinchazón, gases, ardor o pesadez es algo más común de lo que parece. Lo que pocos saben es que los problemas digestivos no se quedan solo en el abdomen.

Esa “tripa que protesta” también puede manifestarse como niebla mental, migrañas, dolores articulares, dificultad para concentrarse, apatía, depresión, rinitis alérgica, urticarias, estreñimiento y un largo etcétera.

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Aunque parezca un tema reciente, el primer estudio que habló del sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO) se publicó en 1955, de la mano del doctor James A. Halsted.

Desde entonces, la ciencia no ha dejado de descubrir cómo la microbiota —el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro intestino— influye en procesos que van mucho más allá de la digestión.

Hoy sabemos que la microbiota participa incluso en funciones tan sofisticadas como la segregación de la serotonina, también conocida como la hormona de la felicidad, cerca del 90% de toda la serotonina del cuerpo se produce en el tracto gastrointestinal, no en el cerebro; donde regula funciones esenciales como el movimiento intestinal, la sensibilidad y la secreción. También entra al torrente sanguíneo a través de las plaquetas, actuando como señal hormonal en otros tejidos.

Uno de los factores que más altera de forma inmediata la microbiota es el uso de antibióticos. Aunque indispensables en muchas situaciones, su función es, precisamente, matar bacterias, y eso impacta tanto en las dañinas como en las beneficiosas.

Pero los antibióticos no son los únicos responsables. Otro grupo de medicamentos ampliamente utilizados, los inhibidores de la bomba de protones (IBP) —como omeprazol, pantoprazol o esomeprazol— también pueden favorecer el desarrollo de SIBO. Un estudio mexicano de 2023, realizado con 38 voluntarios sanos, mostró que tomar pantoprazol una vez al día durante solo siete días provocó SIBO en el 7,8% de ellos.

Además, estos fármacos se asocian con un mayor riesgo de infecciones por Clostridioides difficile, problemas respiratorios, alergias, celiaquía, alteraciones renales y cardiovasculares, fracturas, déficit de vitamina B12 y minerales, e incluso demencia. Paradójicamente, se les conoce como “protectores”.
La hinchazón o el malestar tras las comidas no siempre son un simple problema digestivo. Muchas veces son la señal de una alteración más profunda.

Por ello, en Nutra Clinic realizamos un abordaje integrativo, desde los síntomas hasta la causa primaria, para restaurar el equilibrio y salud del paciente.


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Publicado por Joan Villanueva, Moncada al Día

Periodista con experiencia en televisión, radio, comunicación institucional y corporativa.

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